miércoles 25 de noviembre de 2009

El viejo velero



Se que esto no es lo habitual, cuando empecé en esto de los blogs, la recomendación que me hizo mi hijo mayor, me conoce bien, fue que los post han de ser casi telegráficos, la gente no tiene tiempo para leer ladrillos. Yo procuro sintetizar pero no soy capaz de sacar artículos o comentarios cortos

Con este me he pasado. Primero, porque lo mío no es la literatura y segundo porque es larguísimo, pero necesitaba escribir algo así y como mi editor me ha rechazado el relato… pues lo cuelgo aquí. Al que tenga la voluntad de leerlo le pido que sea benévolo en esta incursión en lo no estrictamente político… ¿O sí? Y que disculpe el tono narrativo. Sentía la necesidad y lo he hecho. (Después de dar a leer esta entrada a mi mujer me dice textualmente: “Eres pesado hasta para decir que eres pesado” )
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Siempre le habían gustado los barcos, por eso cuando alcanzó la edad en la que se podía embarcar eligió aquél. No era un navío cualquiera, era un velero grandioso no solo por lo magnífico que era si no también por su historia.

Su constructor y primer capitán, hace ya más de cien años de aquello, nos observaba con el aspecto de abuelo bonachón de los cuentos en cada uno de los retratos repartidos por compartimentos y cámaras Con su poblada barba blanca y casi siempre tocado con una gorra de visera de la época, era casi venerado por la tripulación. No era el barco, no era su constructor y primer capitán, era su habitual carga, y a quien iba destinada, lo que a él realmente le entusiasmaba e hizo que se enrolara

El velero, estuvo todos esos años en servicio, salvo una larga pausa, en el que la autoridad portuaria del momento lo confinó en el puerto, impidiéndole zarpar. De aquella, parte de la tripulación desapareció y otra emigró hacia tierras lejanas al final de esa última singladura. Quedaron unos pocos marineros rondando por el puerto que, aún a riesgo de sus vidas, siguieron manteniendo la esperanza de que algún día el navío pudiera de nuevo surcar el mar y hacer la travesía acostumbrada.

Con la vuelta a la normalidad él, como otros, entró en el barco de grumete. Treinta y tres años le separaban ahora de ese día. Rápidamente, y dada la escasa dotación en aquél tiempo, ascendió a jefe de sección de un grupo de estibadores que se ocupaban de ordenar y vigilar la carga en sus bodegas. Durante una breve época tuvo la oportunidad, incluso, de cumplir su trabajo en cubierta, en contacto con el agua y el viento tratando de oírlos. Esta responsabilidad era reservada a unos pocos, pero llegar a ella, suponía todo un honor.

Navegaban con regularidad, siempre por la misma ruta, la que seguían otros barcos con los que se establecía una singular competición por el quién llegaba antes a puerto. Al estilo de las clásicas carreras del té en la que los veleros del siglo XIX pugnaban por llegar antes a puerto que los competidores.

Unas veces ganaron y otras, quedaron por detrás de los demás barcos. En esa vuelta a la normalidad y a la navegación sin mayores problemas las cosas fueron bien, una tripulación experimentada, forjada en la navegación costera sumada a una oficialidad entusiasta y comprometida hicieron posible que casi de la nada, tras la gran parada en el puerto, el navío pudiera codearse con barcos que con muchos más medios y recursos a su alcance, solían realizar el mismo viaje.

Este buque, como otros, dependía de la destreza de los profesionales, pero el fundamento último de la buena o la mala singladura residía en el agua y el viento, de ellos dependía el impulso o el freno en la navegación. Fenómenos que se anhelaban y al mismo tiempo se temían. Por ello, calafates y maestros veleros debían de ser personas íntegras y con un altísimo sentido del deber.

En realidad, llegar a puerto suponía que ellos, personas de menor rango que la oficialidad deberían de realizar, como otros, un buen trabajo.

En uno de esos viajes, a inicios de los años noventa, los fuertes vientos y las mareas hicieron que el barco llegara a puerto tras su principal competidor. Cierto es, que las condiciones meteorológicas no eran las adecuadas, pero también lo era que en aquella ocasión algunos de esos profesionales mencionados anteriormente habían descuidado su labor, ya que dejaron que en las juntas del maderamen del casco y en sus velas afloraran las grietas que lastraron al buque haciendo que a medida que avanzaban en la singladura, se mostrara lento y pesado. Cuestión extraña esta, porque sabíamos del sumo cuidado con el que el capitán y el segundo seleccionaban a estos reputados profesionales.


La travesía fue dura. Marineros y miembros de la oficialidad, subían a las jarcias y bajaban a la sentina, en unos casos, para reparar el velamen y en otros, para achicar el agua y tratar de reparar las grietas. No pocas veces, los marineros con el agua por la cintura trataban de taponar las grietas por la que el mar penetraba con ímpetu salvaje hiriendo con más saña la estructura del centenario. El buque era un constante trajín donde las iniciativas y comentarios sobre como solucionar el problema formaban parte también del quehacer de todos.

A pesar de todo, aquella carrera se perdió, un barco maltrecho y desarbolado llegó a puerto. Todos sabían que no solo se había perdido aquella carrera, quizá también se habían puesto los cimientos para perder la siguiente. Sin duda, costaría bastante reparar los daños que los elementos, la poca atención y el deficiente cuidado de la oficialidad, más la negligente selección de algunos profesionales, habían ocasionado a aquella ilusión colectiva. Tras ello, el capitán y parte de la oficialidad abandonaron el puente de mando. Muchos otros, presagiando que se acercaba un largo período en el que seguramente no ganarían carreras, buscaron empleo en otras actividades.

Años después, con nuevos oficiales y una tripulación mucho más joven, el barco estaba ya dispuesto para ganar nuevas carreras. Ya no eran las personas que habían forjado su saber en la dura vida de los astilleros y atarazanas. Ahora, la mayoría procedían de universidades y escuelas de ingeniería. Estaban más preparados pero, a decir de los viejos marineros, esa especialización robaba parte del alma de lo que eran los códigos de la vieja marinería, la que impulso al constructor y a sus primeros navegantes. Los tiempos habían cambiado y eso, no era ni mejor ni peor, era, simplemente distinto.

El próximo viaje estaba a punto de iniciarse. Todo estaba preparado y los barcos iniciaron la tradicional travesía, los vientos fueron propicios y a bordo las tareas eran cumplidas con precisión por oficiales y marineros. La nueva oficialidad, joven, pero con experiencia, no perdió en ningún momento la silueta del otro navío. Cerca ya del puerto y en una maniobra descabellada del favorito en relación con el viento y las corrientes observaron como el barco era zarandeado. Al final, en una de esas, perdió el timón y eso, no hizo otra cosa que reafirmar a todos los tripulantes del centenario que allí, y en ese momento, se había acabado la carrera del competidor.

Más tarde se supo que fue el capitán el que tomo la decisión, y que, aunque muchos de sus oficiales no estaban de acuerdo con ella, fueron incapaces de contravenirle. Ni siquiera le hicieron saber hacer las dificultades por las que seguramente iban a pasar. Fue el triunfo de la soberbia, de la autosuficiencia y del engaño a los que, sin duda, eran más fuertes que el barco y la oficialidad; Los jueces supremos que dictaban la ley del mar: El agua y el viento.

Sorpresivamente y cuando nadie lo esperaba, el centenario barco ganó esa carrera, en gran parte debido a los errores del competidor.

Esa vez sí, se arribó antes a puerto y el alborozo vivido por toda la tripulación sepultó los malos recuerdos.

Se abría por fin un nuevo horizonte y había que preparar el siguiente viaje. La experiencia había mostrado que no había un uno sin dos. La segunda carrera también fue ganada el velero consiguieron abrir nuevos cauces, ampliar el sentido de la navegación y embarcar la carga que muchas personas esperaban ilusionadas de los viajes.

Sin embargo, como casi siempre que las cosas suelen ir bien, se percibía como la autocomplacencia en las rutas y los métodos que seguían se instalaba no solo en el puente de mando si no que también, y de modo progresivo, inundaba todos los estamentos. La oficialidad, henchida de satisfacción, postulaba nuevas metas, acometían maniobras arriesgadas mientras, en parte de la marinería, anidaba una mala sensación; El trabajo había variado y se dejaban de hacer toda una serie de rutinas que eran vitales para la buena marcha de la navegación.

Solía bajar con frecuencia a la sentina, recordaba claramente como se gestó el último fracaso. Allí, con otros marineros, algunas mañanas tras una noche en la que los embates del mar contra el casco habían sido muy fuertes, se desnudaba y sumergía en el agua retenida en la sentina, tratando de localizar las grietas que el agua enfurecida había abierto en el casco. Observaba como las bombas de achique no daban abasto y como el nivel subía de un día para otro.


A veces, cuando en el horizonte y por la banda de estribor se divisaba la silueta del competidor, el contramaestre llamaba a la tripulación para que colgados de las escalas y asomados a la borda, lanzaran maldiciones e improperios a la tripulación del otro barco. Al mismo tiempo, la oficialidad se vestía con sus mejores galas y arengaba a los marineros para que no bajaran la guardia en ese ejercicio de impresionar tanto a los elementos como al barco contrario. Conocía esa liturgia, la había realizado en otros tiempos. Más de una vez se había subido al bao, como muchos otros, y agarrado a una de los obenques que unía el mástil con la mesa de guarnición también se unía al griterío.

Luego, mas tarde, con el tiempo, llegó a convencerse que con ese tipo de manifestaciones ni las grietas se cerraban ni tampoco posibilitaba que el barco avanzara con mayor alegría.

Las normas internas se habían extremado. Lo habitual era que cualquier anomalía que se detectara debería ser comunicada al mando a través de los cauces reglamentarios pero en esa borrachera de éxito y autosuficiencia nadie de los cuadros intermedios quería ser portador de malas noticias y, muchísimo menos, sugerir los arreglos necesarios si con ello se contrariaba al capitán y la oficialidad. Esto solo podía hacerse en las reuniones habilitadas para ese fin, normalmente una dos al año. Algunos de los oficiales que hicieron el primer viaje con el nuevo capitán, aunque seguían en el barco, abandonaron sus tareas,. Otros se precipitaron en un silencio desconfiado hacia todos.

El piloto sabedor de las continuas visitas de algunos marineros a la sentina dictó nuevas normas en las que se prohibía cualquier comentario que discutiese el rumbo y las rutinas emanadas del puente.

Desde entonces, cada mañana oteaba el horizonte, fijaba su mirada en aquel navío que avanzaba hacia el puerto de destino por la banda de estribor, se unía al coro cuando era convocado a cubierta para gritar pero de su garganta no salía ni el más tenue de los susurros. Pensaba en aquél viaje de primero de los noventa, revivía el agua helada de la sentina en su cuerpo, miraba las velas gastadas por tantas singladuras y recordaba a todos los tripulantes que desde su botadura habían pasado por el barco. Una especie de nostalgia le invadía mientras una lluvia salada resbalaba por sus arrugas.

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sábado 21 de noviembre de 2009

Camus al Panteón de París




El presidente de la República Francesa Sarkozy tiene la intención de trasladar al Panteón de Ilustres de Francia los restos mortales de Albert Camus, según anunció el periódico Le Monde.

En el Panteón están sepultados Voltaire, Rousseau, Madame Curie, Zola, Victor Hugo así, hasta sesenta y cinco grandes de Francia.

La habilidad del presidente francés en invadir terrenos propios de la izquierda, en el reconocimiento de algunos de sus líderes y en sus incorporaciones a la administración, es proverbial.

Para el autor de este blog, el reconocimiento de la figura de Camus y el traslado de sus restos al mausoleo parisino es una gran noticia. No en vano el título de este pequeño espacio coincide con el nombre del libro con el que la Editorial Losada recopiló sus artículos en el períodico Combat (1944-1946).

En su pensamiento se encuentra la razón de ser del socialismo aunque él, no milito en el partido socialista ni en el comunista. Siempre rechazo el comunismo práctico al considerarlo como una práctica contraria a la libertad aunque llamó a sus militantes camaradas en la lucha contra el nazismo. En cambio, simpatizó con el movimiento libertario. De su obra política se concluye claramente una gran afinidad con el socialismo libertario. Defensor a ultranza de la libertad del ser humano, su rechazo del concepto tan en boga en la izquierda de su tiempo de que el fin justificaba cualquier medio, además de la condena del sectarismo existente en todos los partidos políticos, es lo que le hizo apoyar decididamente al movimiento libertario internacional. Por otro lado, la cuestión argelina y la indefinición y tibieza de los movimientos socialistas con el capitalismo le separaba también de modo nítido de estos últimos. Lucho contra toda ideología que alejara al hombre de lo humano. Ese es su principal legado en lo político.

En relación con la verdad, la libertad y el compromiso del escritor con los pobres, con los desposeidos en suma, deberíamos quedarnos con este paraje del discurso de su aceptación del Premio Nobel de literatura en 1957.

“...Por lo mismo, el papel del escritor es inseparable de difíciles deberes. Por definición, no puede ponerse al servicio de quienes hacen la historia, sino al servicio de quienes la sufren. Si no lo hiciera, quedaría solo, privado hasta de su arte. Todos los ejércitos de la tiranía, con sus millones de hombres, no le arrancarán de la soledad, aunque consienta en acomodarse a su paso y, sobre todo, si lo consintiera. Pero el silencio de un prisionero desconocido, basta para sacar al escritor de su soledad, cada vez, al menos, que logra, en medio de los privilegios de su libertad, no olvidar ese silencio, y trata de recogerlo y reemplazarlo para hacerlo valer mediante todos los recursos del arte.

Ninguno de nosotros es lo bastante grande para semejante vocación. Pero en todas las circunstancias de su vida, obscuro o provisionalmente célebre, aherrojado por la tiranía o libre de poder expresarse, el escritor puede encontrar el sentimiento de una comunidad viva, que le justificara a condición de que acepte, en la medida de lo posible, las dos tareas que constituyen la grandeza de su oficio: el servicio de la verdad y el servicio de la libertad. Y pues su vocación es agrupar el mayor número posible de hombres, no puede acomodarse a la mentira y a la servidumbre que, donde reinan, hacen proliferar las soledades. Cualesquiera que sean nuestras flaquezas personales, la nobleza de nuestro oficio arraigará siempre en dos imperativos difíciles de mantener: la negativa a mentir respecto de lo que se sabe y la resistencia a la opresión.”


Os dejo con dos vídeos sobre la biografía de Albert Camus las dos son sobre fotos y su biografía; El primero es corto y el segundo, para quien quiera profundizar algo mas, es un poco mas largo.







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miércoles 18 de noviembre de 2009

Salida de la crisis: Alemania vs España



En círculos económicos y sindicales viene llamando la atención el caso alemán. Paul Krugman, en su semanal artículo en El País, describe el modo en que la administración Obama se enfrenta al problema del paro en Estados Unidos y el de Alemania, que con una mayor caída del PIB, había tenido tan solo un incremento testimonial del paro.

La crisis en su vertiente de empleo es muy desigual en función del país. Entre los países desarrollados, un extremo, el de menos paro que ocupa Alemania y en el otro, se encuentra España, con casi cuatro millones de demandantes de empleo, lo que significa en torno a un 20% de la población en edad de trabajar.

El ministro de Trabajo, Corbacho, y los sindicatos acuciados por la perspectiva de un invierno con mayores niveles de paro vuelven su vista hacia el caso alemán y han creído encontrar la solución. Se trata de ciertas medidas de suspensión del contrato laboral denominada kurzarbeit. Lo que en España podría denominarse suspensión del contrato en un expediente de regulación de empleo, en Alemania, esa suspensión, se realiza de modo tal en el que el trabajador sigue en su empresa, pero trabajando menos horas.

La empresa, en esos casos, obtiene una reducción de sus cuotas a la seguridad social y a la administración tributaria. El trabajador percibe del Estado una compensación, que en algunos casos, se acerca al 60% de lo no trabajado, cantidad que suma a lo que recibe de la empresa con lo cual, no ingresa en las listas del desempleo. Resultado, se maquillan los índices de paro. Por contra, esta modalidad permite mantener plantillas estables y no expulsa al afectado de la empresa con lo que puede seguir formándose en élla. La otra ventaja consiste en no crear masas de trabajadores ociosas.

Ahora bien, el milagro alemán no radica en eso tan solo, también, como señala el economista Gabriel Flores de Pensamiento Crítico, Alemania parte de un contexto económico bien diferente al de los demás países. Los programas de estabilización de gastos sociales, la contención salarial de los pasados años, la deslocalización de empresas de bienes de equipo que requiere su gran industria, las ventajas fiscales para las empresas, así como una economía y sectores productivos ajustados también contribuyeron a preparar de modo previo, sin saber la crisis que venía, el terreno para afrontar la situación económica en la que nos hallamos.

Esas reformas vienen gestándose ya desde el último gobierno Schroeder y de los de Merkel en coalición con el SPD. Por ello, los reformadores que ahora se apuntan entusiastas al nuevo modelo como solución al creciente paro español, deberían de atender mejor a esos puntos de partida. No quiero decir que no sean válidas algunas de las reformas alemanas, pero si es cierto que las especiales circunstancias españolas, deben tenerse en cuenta a la hora de aplicar la modalidad del kurzarbeit.

En España, pese a los intentos del Fondo Estatal de Inversión Local, el paro en la construcción se ha mantenido durante todo el 2009 en torno a los 700.000 trabajadores. Es de preveer que en cuanto acaben todas las obras, los trabajadores en paro van a verse incrementados en este sector.

El nuevo Plan, dotado con 5.000 millones de euros: El Fondo Estatal para el Empleo y Sostenibilidad Local solo podrá ser empleado en actividades de construcción en tan solo la mitad de lo que se habilitó para el 2009. Todas las miradas se dirigen pues, hacia el nuevo proyecto: La tan anunciada Ley de Modernización Económica y Sostenibilidad, ley que aún no ha sido remitida al parlamento y que, según se dice, estará dotada con 20.000 millones de euros. Seguramente se agotará la legislatura antes de ser llevada a la práctica con lo cual, no serán visibles sus resultados antes de año y medio.


De todos modos, las inyecciones de dinero público para sostener actividades económicas y con ella el empleo, no atienden de modo correcto a las cifras del paro en su consideración global. El desempleo, por el contrario, sigue creciendo después de un leve período de estabilización. El problema fundamental de las cifras del paro en España no reside tan solo en la crisis de la construcción como se nos ha hecho creer. Tampoco obedece a lo que ocurre en los sectores industriales.

El real crecimiento del paro se viene produciendo en el sector servicios.
Desde Julio de 2007, el paro en la construcción ha subido en 450.000 desempleados, y en la industria en unos 200.000. En el sector servicios, y en esas fechas de referencia, ha crecido en 1.000.000 según el Inem. El drama del paro se está cebando en este sector y dentro de él, afecta a todos los subsectores, aunque podríamos poner en un extremo, el mas afectado, al comercio por menor y la hostelería y en el otro, al subsector de las TIC.

El sector servicios no ha contado con políticas específicas de relanzamiento, es previsible que en el plan de 2010 puedan contar con cantidades menores, mil millones, para servicios sociales y dependencia. Las cifras de negocio en el sector de servicios han caído un 17% y tan solo en 2008, se calcula que casi 300.000 empresas y negocios a cargo de autónomos han cerrado.

La gran pregunta que hay que hacerse es la de como es posible que de los presupuestos generales del estado se acuda a mantener un sector, el de la construcción, si, ya sé que se ha creado valor añadido con las obras y también se ha acudido a sostener la industria automovilística, pero no es explicable que en lo referente al sector de servicios que no se haya acudido de modo más firme a sostenerlo, por ejemplo, con las medidas suficientes para que contribuyan a la estimulación de la demanda. Al contrario, se han quitado los 400 euros, se ha subido el IVA y se ha incrementado la carga impositiva de las clases trabajadoras y medias en el anteproyecto de los presupuestos.

El sector de servicios, en el comercio y la hostelería, sus trabajadores suelen ser siempre trabajadores jóvenes y además, con contratos precarios a lo que hay que añadir con una baja sindicación. En la industria y la construcción suelen haber, en la primera, trabajos fijos y alta sindicación y en el segundo, contratos precarios y una aceptable afiliación a los sindicatos.
Unos, en servicios, no tienen fuerza ni para reivindicar trabajo, otros pueden paralizar un país. Así son las cosas.

¿Puede alguien sustraerse a la sospecha de una intencionalidad que va mas allá del simple combate de la crisis?

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domingo 15 de noviembre de 2009

El infantilismo en política



Una nueva semana, y de ésta, podemos extraer nuevas muestras de ese catálogo general en el que se van almacenando, unos tras otros, nuevos ejemplos de infantilismo en los protagonistas de la política española. Muy pocos son los que se salvan. Es más, personas que en otro tiempo, y bajo circunstancias tal vez más graves, reaccionaban con sentido común, se dejan arrastrar ahora por la foto fácil con la que aspiran a la primera plana, el chascarrillo que deja de serlo para poner los pelos de punta o la boutade de rompe y rasga que socava la credibilidad que nos ha de merecer instituciones que son fundamentales para la marcha de un estado. Es el signo de este tiempo. A una sociedad frívola, a merced de los programas del corazón y de los impactos visuales, le corresponde un modo de hacer política basada en continuos flashs: Envoltorios, celofan y lazos es lo que ahora se lleva en el teatro de la política hispana.


Acto Primero

El error semanal del gobierno

Tal como pensábamos muchos, el conflicto sobre el Alakrana ofrece un amplio abanico de cómo no hay que abordar algunas cosas en política. En nuestro post “Boga, boga Alakrana”, hablábamos ya de las incoherencias que se observaban en la gestión de la crisis. Ayer, los diarios publicaban la nota del presidente de la Audiencia Nacional en la que esta instancia judicial se desmarcaba claramente de que hubiese reclamado a los dos piratas detenidos por la Armada Española. El abogado del Juez Garzón abunda sobre el tema al declarar que él fue requerido por el Abogado del Estado.
Se filtra a la prensa que el Comité de Crisis presidido por la vicepresidenta primera, Maria Teresa Fernández de la Vega era el que ordenó esa personación, Los jueces no tuvieron más remedio que pedir que los piratas viajaran a España para ser encausados.

Es muy difícil evitar el tufillo a política de galería que ese mandato tiene. Al parecer, se quería mostrar al pueblo español y a las fuerzas políticas, que nuestra presencia armada allí tenía sentido, y que los marinos, cumplían con la misión fuertemente coodinados por el gobierno.
Hoy, una vez sabido que la orden salió del gobierno, que la detención, por mucho que se diga, cumplía con lo preceptuado en la ley, que fue claramente contraproducente, que se rompieron los esquemas habituales en la detención de los piratas y sabiendo, como sabemos, que esa detención se ha constituido en el primer obstáculo para resolver el problema, solo cabe calificar a los autores de irresponsables. Es difícil de deslindar, en cuanto a la autoría de la iniciativa, a quién corresponde, si al presidente o a la vicepresidenta. La vicepresidenta asumió toda la responsabilidad y desmintió las diferencias con la ministra de defensa Carme Chacón, que en la reunión del gabinete de seguimiento se opuso a la traída de los piratas a España para ser juzgados. Tanto da, lo lamentable es la persistencia del infantilismo, cada vez más creciente, en gran parte del gobierno. Lo lamentable, es la especial propensión que tiene este gobierno a la política de escaparate. Lo triste, es ese juego pueril del “Yo no he sido”.

Mis respetos para los jueces, siempre acataré sus resoluciones y sentencias, no me queda más remedio, pero tengo una especial prevención hacia ellos cuando ejercen de políticos. El esquema mental de un juez, que lo tiene, es lo mas contrario a la política. En la mente de todos están los ejemplos que han pasado por la política española en estos últimos años.


Acto segundo

Euskadi, Euskadi


Esta vez ha sido Arzallus. A Xabier, como viejo burukide, se le aprecia ya el mal que suele afectar a los viejos nacionalistas. Telesfóro de Monzón, dirigente nacionalista fallecido en 1981, cargo peneuvista durante la república española y antiguo responsable de cultura del gobierno vasco en el exilio, abrazó en los diez últimos años de su vida la causa independentista abandonando la posición centrista típica en la dirección del PNV de aquella época. En 1977, y con setenta y tantos años, contribuyó a la fundación de Herri Batasuna militando en su ala más intrasigente. A los viejos nacionalistas o mejor dicho, cuando los nacionalistas se hacen viejos, les afloran las lágrimas, añoran sus sueños de juventud, los de una patria independiente en esa arcadia feliz y en la espera del reencuentro con las esencias y las aspiraciones de sus antepasados. No solo a los nacionalistas vascos, lo mismo le ha pasado a Pujol, e incluso también, les sucede a los que en los momentos postreros de su vida pública dudan sobre su verdadera adscripción; socialista o nacionalista.

Arzallus, en sus recientes declaraciones, viene a calificar tanto a Rodolfo Ares, como a Rubalcaba, de auténticos enemigos del pueblo vasco y por lo tanto, “tremendamente” peligrosos. Días atrás, se refirió a Otegi y a otros detenidos acusados por la Audiencia Nacional, en el caso del intento de refundación de Herri Batasuna, de “verdaderos patriotas”.
Ejemplar trayectoria política la de este hombre, el mismo que tras decir en 1996, que el partido socialista olía muy mal y que cada vez que estaba con ellos se tenía que tapar la nariz, acordó con Aznar su investidura, sumando los votos del PNV, como presidente del gobierno de España.

Acto tercero

Gürtel en Valencia


Francisco Camps tronó ayer en una sesión de las Cortes Valencianas. En el enésimo rifirrafe con la oposición socialista, replicó al portavoz del PSOE valenciano que a ellos, a los socialistas, lo que realmente les gustaría era montarlo en una camioneta y dejarlo tirado en una cuneta asesinado y boca abajo. El problema no consiste, a mi parecer, en lo que Camps ha dicho. El verdadero problema es que posiblemente muchos en esa derecha española, al igual que Camps, piensen así. Es perceptible el odio que se puede apreciar en muchas de las intervenciones de dirigentes populares en relación con la izquierda. Este caso, el diccionario de Güemes y el modo de conducirse que tienen muchos alcaldes del Partido Popular en sus plenos municipales a lo largo de toda la piel de toro, nos lleva a pensar que muchos de estos dirigentes son demasiados receptivos a las campañas de odio que desde determinados medios e instituciones, algunas muy santas, se agita contra cualquier posición de izquierda.

Por otro lado, Camps a cada día que pasa, se recrea una y otra vez en una imagen triste, gastada, de la que sobresale un patetismo dramático. En lo de Camps, se observa que ya ni siquiera despierta indignación por sus mentiras, sus intentos desesperados de permanecer sacrificando a los que hicieron lo mismo que el, lo único que se aprecia es desear cada tarde cuando acaba su labor estar como lo estuvo esa mañana. Es el día a día el que le mantiene.
Su viaje a ninguna parte, la clara conciencia que abriga de ser un político amortizado por su partido, independientemente de su periplo judicial y del grado de aceptación que de modo inexplicable mantiene entre los electores de la Comunidad Valenciana. Camps ya solo despierta pena tras la mueca forzada y ese traje que le acompañará toda su vida. Un hombre unido a un traje.

Acto cuarto

El chico se quiere dedicar a la política



Jan Laporta, al igual que El Quijote en la venta de Juan Palomeque, vela sus armas en el tránsito hacia la política. Laporta por imperativo estatutario tendrá que abandonar la presidencia del Barça. En un arranque de amor a su patria, como ferviente independentista que es, declaró que las detenciones del caso Pretoria se habían hecho para humillar a Cataluña. Es un reflejo más, de la mentalidad nacionalista. En el pasado la intervención de Banca Catalana por mala gestión en el marco de la crisis bancaria española de finales de los ochenta, fue también interpretado como un ataque a Cataluña. En otras ocasiones y circunstancias son frecuentes la confusión de personas o cargos institucionales con pueblo, partido o país. Las palabras de Laporta son un claro reflejo de este modo de pensar. A nadie en Asturias, Castilla y León, Andalucía o Madrid se le ocurriría confundir el plano personal, con el nacional o regional. Como si en Cataluña, al igual que en cualquier otro territorio de este mundo mundial, no hubiera grandes personas, medianas y chorizos.

Sin duda, las semanas venideras recrearan una y otra vez, nuevos ejemplos de trivialización de la política.

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sábado 14 de noviembre de 2009

La semana en la RBS




Esta semana ha sido fecunda en la Red de Blogs Socialistas, fiel a mi mismo y a mi mas que probada incapacidad para sintetizar, paso a referenciar lo que mas me ha gustado de lo publicado por los compañeros de esta red.

Paco Piniella ha escrito dos comentarios recordándonos lo que podríamos llamar nuestra herida del sur, porque esa herida es nuestra, es de este país, tocando el tema del Sahara y la situación en Marruecos. Me quedo sobre todo con el artículo sobre los Guerrilleros de Cristo Rey. Su versión de una iglesia militante, bizarra, que se ha adornado del concepto básico de la derecha “ actuar sin complejos” frente a la tibieza de la que siempre ha hecho gala una izquierda melindre, temerosa y pacata durante toda la transición que… ¿Sigue durando la transición?

Enrique Castro nos habla del efecto Streisand en Internet y su desconocimiento por parte de los reponsables del PSOE desde una vertiente humorística (fantástico el vídeo), amén de una iniciativa importante que sin duda va a poner a prueba la actividad internáuta como promotor de políticas concretas en http://www.primariasenmadrid.net/ yo ya me he apuntado, ¿tú?

Albert Torra nos muestra con la ocasión de la caída del muro una colección de fotos de graffitis en los restos de la valla de Berlín, también, una serie de reflexiones sobre las manifestaciones de Camps en Les Corts Valenciana. Palabras que nos llevan a algunos debates en el Congreso de los Diputados durante la república. Setenta y cuatro años después algunas palabras de la derecha actual, injustas, sin venir a cuento, rememoran determinados hechos y amenazas formuladas en aquellos días previos a la guerra civil.

Javier Caso, reciente incorporación a la RBS, dinamizador con otros muchos de la muy rica comunidad blogera de la izquierda extremeña, nos habla de la democracia y los partidos progresistas, los mecanismos de incentivación acerca de una administración mas eficaz y eficiente al servicio de los ciudadanos y la solidaridad en el caso de acoso laboral a Pedro Torrado.

Juan Pedro Peña nos ofrece una sensacional colección de comunicados parroquiales, al mas fiel estilo del “Celtiberia Show” del inolvidable Luis Carandell. Cierto, verídico como la vida misma, tal como decía Paco Gandía, habrán estudiado mucha teología pero desde luego yo no le reconocía toda esa legión de párrocos en una faceta tan cómica, muy a su pesar. Altamente recomendable.

Mercé Perelló nos habla en su post sobre la "Carta para la Innovación, la creatividad y el conocimiento" aprobada en el Foro de Cultura Libre reunido en Barcelona. Esta carta es un claro rechazo de las iniciativas de los poderosos en la red.

Santi Benítez en el Arte de la Guerra ironiza sobre la llamada "Patrio act europea para Internet" en una amplia reflexión sobre los límites que se quieren imponer y los intentos de venta en positivo en virtud de una hipotética “Carta de derechos del internauta”

Tatiana Sánchez interviene en la polémica que ha tenido lugar por el curso sobre educación afectiva-sexual llevado a cabo por el Consejo de la Juventud y el Instituto de la mujer de la Junta de Extremadura situando los términos del debate en el marco de la libertad personal. Una opinión experta, técnica, frente a la visión de una moralina amalgamada con catecismo que prevalece desde la derecha.


Hasta la prróxima semana

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jueves 12 de noviembre de 2009

Los pequeños pasos...



Hay que ser prudente, no se puede entrar como un elefante en una cacharrería. Este sonsonete es habitual cuando hablas con un representante político de la izquierda en cualquier empresa pública, caja de ahorros, ahora que están de moda, en un cargo institucional, o incluso, en un cargo orgánico.

Acepto que la prudencia es una virtud. Hay quien la define como una virtud de la razón práctica y no especulativa. La Iglesia católica y supongo que el cristianismo en general, considera la prudencia como una virtud cardinal. En definitiva, parece hecha a medida para la política.

Siempre me resulto atractiva la figura de Girolamo Savonarola. Este personaje fue un clérigo dominico, nacido en Ferrara y que ejerció su magisterio en la Florencia de finales del siglo XV, en una época. en la que la historia daba el carpetazo a la edad media y alumbraba la edad moderna.

Savonarola fue un reformador en la misma línea que Erasmo, Moro, Lutero y Pico de la Mirandola. La diferencia de Savonarola con los anteriores fue la falta de prudencia en sus actuaciones. Lo lógico era que los intelectuales y pensadores del final de la edad media fueran clérigos. No fue un fraile cómodo, la obra social y religiosa que aparte de unas cartas y alguna cosilla más nos ha llegado, consiste en una sencilla tetralogía; las tres primeras obras, atendían a asuntos relacionados con la fe, la cuarta es eminentemente política; Tratado sobre la republica de Florencia. La edición española de esta obra es de Francisco Fernández Buey, catedrático de filosofía de la universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Fernández Buey fue discípulo de Manuel Sacristán filósofo, también al igual que Fernando Buey un filósofo marxista, traductor y editor también de las obras de Gramsci.

En el Tratado sobre la República de Florencia, Savonarola, formula su teoría política, que es claramente coincidente con el republicanismo y la máxima democracia directa. Una teoría política que, amén de una serie de errores cometidos en el enardecimiento de las masas, le llevó conjuntamente con dos discípulos suyos a la hoguera en el año de 1498, en la misma plaza en la que sus seguidores, inducidos por él, solían quemar periódicamente útiles, obras de arte, perfumes y libros que las clases pudientes, la nobleza y el clero papista atesoraban en sus palacios florentinos. A estos aquelarres, al estilo del Farenheit 451 se les denominaban las “Ferias de la Vanidades”.

El Papa Borgia (AlejandroVI) intento comprarle ofreciéndole el birrete cardenalicio antes de que las cosas llegaran a más, pero fue un intento inútil. Savonarola firme en su fe, y en la necesidad de acometer una reforma de la iglesia al mismo tiempo que modificar las estructuras políticas florentinas, democratizarlas diríamos ahora, llevo sus actos hasta las últimas consecuencias. Murió en la hoguera después de confesar arrepentimiento tras las torturas recibidas y posteriormente, arrepentirse de haberse arrepentido.

De Savonarola nos ha llegado la imagen a través del cine de una figura de intransigente, de un fanático, de un revolucionario, pero el cine que es un vehículo de cultura cuando trata de temas históricos, en realidad no ha hecho justicia a Savonarola, a su modernidad y al rigor intelectual del que hace gala en su obra política.

Su lucha personal en lo político contra el gobierno dictatorial, el culto a la personalidad, al gobierno del Uno, y la falta de libertad interna, y sus esfuerzos en pro de la democracia directa concitó, como siempre suele ocurrir, la represalia del poder, la misma que le llevo hasta la muerte. El poder siempre es único, en su vertiente exterior se disfraza de poder judicial, financiero, armado, el político o el eclesial, pero todos en definitiva pretenden lo mismo: El inmovilismo, el no cambio, solamente cuando la presión interna de este balón que constituye las sociedades hierve, por cualquier cuestión, los controladores de la esfera abren mínimamente la espita del gas para que la caldera no estalle. Es ahí cuando suelen conseguirse las cosas.


En eso consiste la gestión de la cosa pública, la gestión de las sociedades, es ir abriendo de poco en poco la válvula. Esté quien esté al mando.

Desde la línea directa propugnada por Savonarola y otros muchos revolucionarios que en la historia ha habido, hasta el hilo tras hilo del tejer de la historia que otros han propugnado, hay una gran distancia. La actuación traumática, directa, frente a los pequeños pasos de otros impulsores del cambio. Los, las Rosa Luxemburgo frente a los Bernstein de turno. Es a lo que se reduce la historia y la reflexión sobre el cambio.


Alberto Oliart ha sido nombrado, tras un acuerdo entre Rajoy y Zapatero, director general del ente Radiotelevisión Española. El acuerdo no es firme, tendrá que pasar por el Congreso de los Diputados. Nada tengo contra Oliart, ni siquiera su edad, siempre me pareció una persona simpática, educada como el que más, y por supuesto, nada extremista.

Es solo una reedición más, ese es valor que para mí tiene el acuerdo, es la manera que tiene de entender el pacto el presidente del gobierno. Hace poco nos hizo un gran regalo, se acordó y nombró conjuntamente con el máximo representante del Partido Popular como presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial a Carlos Dívar.

Esto, como lo otro, es cesión pura. Es la plasmación de los pequeños pasos hacia el cambio. tan pequeños, que a veces son retrocesos.

No lo entiendo, la verdad, cómo es posible que Telemadrid y Canal9, las televisiones de Madrid y Valencia gestionadas por el Partido Popular, sean ejemplos de la parcialidad mas vergonzante y que en la negociación a nivel estatal con el PP para RTVE, no se acuerden medidas que corrijan ese abuso en las comunidades autónomas mencionadas.

Son muchos años de pequeños pasos. Son muchos periodos de pequeños pasos. La timidez, el temor a levantar ampollas no son ventajas conseguidas, máxime cuando ocurre que con la llegada al poder de ellos, los cambios son siempre sin complejos, firmes, seguros de lo que quieren lograr, y en ese modo de ejercer la política arrastran a esta sociedad hacia posiciones ancladas en un pasado y siempre, siempre con pérdidas del bienestar y la libertad.

Me acuerdo de mi querido Savonarola, me acuerdo de tantos otros que en la sociedad y en sus partidos siguieron el camino de la hoguera, la pared, el estigma o la expulsión del colectivo al que pertenecían, su mérito fue el mantener encendida una llama, la del cambio y la libertad.

Salud,

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martes 10 de noviembre de 2009

Historia de un abandono


Algo se esta moviendo en torno a las comunicaciones ferroviarias del oeste español para la reapertura de la vía Ruta de la Plata. Esta línea de ferrocarril que unía Gijón y Sevilla en el pasado, fue cerrada en 1985. Desde entonces, solo ha permanecido abierto el tramo que transcurre por Extremadura y Andalucía y éste con el apoyo económico de ambas comunidades autónomas además del de Gijón a León.

En 1985 se firmo un acuerdo entre RENFE y el por entonces ministro de Transportes, Enrique Barón por el que se cerró numerosas líneas debido al alto déficit de la operadora ferroviaria. Este hecho, unido al lento desarrollo que ha tenido la autovía A-66, la última en realizarse de los grandes ejes españoles, ha sido sin duda uno de los factores que ha condenado a estos territorios a la marginalidad y el despoblamiento. En aquél entonces el ejecutivo central comandado por Felipe González cerró 914 kilómetros de ferrocarril que afectaban a 12 líneas y a 132 estaciones, entre ellos estaba la línea ferroviaria a la que nos referimos. Otros 933 kilómetros se mantuvieron tan solo para el transporte de mercancías. Lo más triste. En el PSOE de Castilla y León no se levantaron voces en contra de ese cierre.

Cuando se firmó el acuerdo de RENFE con las comunidades autónomas de Extremadura y Andalucía, el gobierno de Castilla y León dirigido por Aznar, criticó el cierre con saña y como siempre aprovechó electoralmente el asunto, pero no se sumo al esfuerzo económico con el fin de sostener el déficit de la línea en su tramo castellano-leonés.

Durante todo este tiempo solamente algunos colectivos ciudadanos, sindicatos ferroviarios y la Plataforma en Defensa del Ferrocarril han reivindicado la reapertura de la línea férrea.

RENFE se recuperó económicamente, pero la filosofía de actuación en torno al ferrocarril había variado ya. Las inversiones se multiplicaron. La prioridad a partir de ahora era la Alta Velocidad siguiendo el esquema de distribución radial, al mas puro estilo francés, propio a su vez de lo que se percibía como una visión jacobina del estado, mejor dicho, borrelliana ya que fue Borrell su impulsor como uno de los sucesores de Barón.

Lo más hipócrita de lo sucedido desde entonces: El Partido Popular de Castilla y León exigió la continuidad del tráfico ferroviario por esta línea en su integridad, en los períodos 1985/1996 y en el 2004/2009. El PSOE de Castilla y León al igual que el PP exigió a su vez la reapertura entre 1996 y el 2004 es decir, durante el período en el que no gobernó en España. Estas cosas no se olvidan, dejan su poso y lo deja por igual los dos partidos, el ciudadano se siente ninguneado, burlado ante mentiras tan burdas.

El Plan del Oeste, un conjunto de 115 medidas, aprobado por el gobierno en 2007, decía en el punto 69: “Se considera asimismo básica, la unión del Oeste de la Península por un nuevo corredor vertical de ferrocarril convencional “Ruta de la Plata” que una las Redes Norte-Noroeste, Galicia y Asturias, con el resto del Oeste, así como con el Sur, Extremadura y Andalucía”.

Cualquiera puede pensar que todo esta ya solucionado, que pronto el Oeste tendrá de nuevo operativa esa línea que desde Gijón, pasando por León, Zamora, Salamanca, Plasencia, Mérida y Sevilla dará nueva vida a toda esta franja.

Nada más lejos de la realidad. A pesar de la promesa, a pesar del autobombo que supone el propio Plan del Oeste, ni el PEIT (Plan Estratégico de Infraestructuras y Transportes) ni las orientaciones para el año 2020 contiene la reapertura de la línea. Se comenta, solo se comenta, en ningún lado hay confirmación oficial, que a partir del 2013 puede estudiarse este asunto.

Si eso es así, si no se contempla en el PEIT ni en el horizonte 2020 cómo puede mantenerse esa promesa del Plan Oeste. Que piensa el votante que contempla este ir y venir, ¿Cuál será su comportamiento en las próximas elecciones?

Estudios recientes en el tramo extremeño de la A-66 indican que para el 2020 el tráfico tanto ligero como pesado duplicará al que ahora se soporta. Es decir, se llegará a los 18.000 vehículos ligeros al día y 4500 vehículos pesados.

Hace unos pocos días se han celebrado en Madrid y auspiciadas por el Ministerio de Fomento las Jornadas de Impulso del Transporte de Mercancías por Ferrocarril y entre otras cuestiones, se mencionó allí la importancia del transporte por ferrocarril en el ahorro de combustible y en emisiones de CO2.

La importancia del desarrollo de esta vía férrea queda a la vista. La concentración de la población en los ejes de desarrollo País Vasco, Navarra, Zaragoza, Levante, Andalucía y Madrid y en los grandes núcleos de la costa, conlleva un claro desequilibrio territorial y demográfico con claras consecuencias en el despoblamiento del Oeste.

La puesta en funcionamiento de esta infraestructura, contra lo que se pueda creer, no supondría un gasto excesivo, estimaciones realizadas del coste de la remodelación de toda la línea se cifra en unos 150 millones de euros. Valor mínimo en comparación con otras en fase de realización.

Lo ocurrido con el ferrocarril del Oeste y el retraso en la ejecución de la A-66 son una clara muestra de la conjunción de una filosofía política y una práctica económica. El economicismo de aquél gobierno, la crisis económica, la falta de solidaridad con el estado de Aznar, la idiosincrasia de un pueblo apático, poco dado a movilizarse por su futuro, fueron ingredientes decisivos para que el Oeste castellano-leonés quedará marginado del desarrollo económico de los últimos veinticinco años. Las tasas de paro, el envejecimiento, los índices relativos de pobreza y la emigración de nuestros jóvenes a Madrid y la costa hablan a las claras de un pueblo incapaz de reaccionar y de un abuso el que viene perpetrando desde hace ya un tiempo los gobernantes con esta tierra.

El desarrollo en las infraestructuras de la concepción radial para los nuevos planes del transporte, concepción borrelliana, no modificada por el PP mientras gobernó, así como la falta de horizontes en relación con esta infraestructura acabará definitivamente con las ilusiones de esta sociedad.

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