miércoles, 25 de mayo de 2011

Breve guía para entender lo que está pasando en el PSOE







Blanco: Lo único que hay que hacer es elegir “al líder del partido ante la ciudadanía” O sea, porque esto tiene su intríngulis, el líder del partido ante la ciudadanía no es el líder del partido sino el candidato al gobierno. "Sería bueno que hubiese un acuerdo porque es lo mas sensato". Defiende las primarias.

López, Varas y algunos más: La situación aconseja hacer un congreso extraordinario con el objeto de reformular nuestra oferta a la sociedad, dotarla de ideología y elegir una nueva dirección; El secretario general resultante sería el candidato a presidente de gobierno. Poner patas arribas al partido en suma.

Felipe, Bono y algunos clásicos: Que el Comité Federal elija el candidato a presidente, ni congreso ni primarias. A dónde vamos a llegar (esto lo digo yo).

Tres modos, muy diferentes entre sí de enfrentar un problema, pero… ¿Cuál es el problema?

Todos perciben aquello de “Houston, tenemos un problema” Ciegos hasta el mismo día 22 por la noche - lo del autismo que dije en mi anterior entrada es evidente – hasta que lo apabullante de los números descubrió las dimensiones de la catástrofe.

Hay ideología, hay programa y hay "proyecto". Todos somos de la misma ideología (eso dicen), todos apoyamos el programa, el máximo y el de andar por casa, pero no ocurre lo mismo con el "proyecto". El "proyecto" se apoya en la ideología (eso dicen), echa mano del programa si el presupuesto, mercado y oportunidad así lo aconseja (el programa resulta ser, casi siempre, de goma) pero en realidad lo que se dice "proyecto", "proyecto", es otra cosa.

La debacle, la hecatombe, el desastre electoral, lo llamaremos como ustedes quieran, ha atentado contra los fundamentos del proyecto, y la solución que se dé, puede mandar al carajo - con perdón - lo que realmente le importa a algunos.

Aunque no lo crea ese fiel militante, siempre dispuesto a echar una mano al partido, el que se brinda para lo que haga falta, lo que realmente mueve a muchos de los que están “arriba” no es ni la ideología ni el programa es otra cosa.

El "proyecto" es la razón de ser del que está en política. Proyecto es al partido lo que una memoria económica es a una ley. La ley puede quedar en palabras si no tiene financiación. La ideología y el programa no es nada si “YO” no estoy o no puedo colocar a los “MÍOS” En eso consiste el “proyecto”.

La Nueva Vía era un proyecto que modificó bastante el programa clásico de los socialdemócratas dejando a la ideología malparada. Un partido entusiasta apoyó el proyecto de ese liberalismo-republicanismo cívico- radical. Un capullo, según la definición de Bono, llamado Blair puso de moda una pamplinada diseñada por un catedrático liberal (que poco de fiar son la mayoría de esta gente) llamado Giddens que dejaba lo rojo con una ligera tonalidad entre lo salmón, lo violeta y lo rosa.

Zapatero y sus “jóvenes” se dedicaron con ardor a demoler todo lo viejo, incluida las personas. Todo se reducía a la administración del presupuesto, la profundización de las libertades y acumular el máximo poder en manos de una sola persona. Una sustitución acelerada de personas, a algunos dinosaurios se les respetó con un plazo de caducidad que cada uno de ellos conocía. De ahí que cada sustitución marcada desde arriba era recibida, de cara al exterior, con la mejor de las sonrisas.

Situados en la cresta de la ola económica todo hacía preveer que el disfrute del poder iba a durar décadas. No ha sido así, las economías sólidas aguantaron los embites del mercado, y sin embargo, este enorme entramado de cartón piedra, pintura y madera que era el “milagro español” se vino abajo.

Abramos el pastel. Lo que está en juego detrás de cada posición con relación al “Qué hacer” es el "proyecto". Los clásicos de dentro y de fuera mantienen su pacto personal “para lo que haga falta” con la dirección del partido. Migajas del poder que en su día tuvieron.

Los partidarios de la convocatoria del congreso son una extraña mezcla de “pasadores de factura”, apetentes de un nuevo marco en el que desarrollar sus potencialidades, los que aspiran a ser dueños de su propio destino, los que juegan a tener algo que llevar a la mesa de negociación con el futuro líder y los que aspiran a que las cosas se hagan bien… Lo que ocurre es que a los congresos van tan solo los que son alguien en el partido, es un terreno vedado a la militancia de base.

Los promocionados por Zapatero, en su gran parte, son partidarios de unas primarias. Lo importante para estos es que Zapatero, Blanco, Trini y Pajín sigan siendo los manix de las listas. Se les ve el plumero.

Acabemos. Lo importante para gran parte de los promocionados, sin otro mérito que el ser favoritos de alguien, es que las próximas listas sean confeccionadas por los mismos que las han hecho hasta ahora. En eso consiste el "proyecto". Un "proyecto", el de los últimos ocho años que ha sido el gran fraude en el que medró una clase política que hay que relevar si no se quiere que lo que un día fue un gran partido quede tan solo en la memoria. No hay nada imposible. PSI, PCI, el Partido Liberal del Reino Unido, PCE y el PCUS son vivos ejemplos de lo que puede llegar a ocurrir cuando se le da la espalda a la ciudadanía.

Continuará, sólo hay que esperar al viernes a la noche.

2 comentarios:

  1. Ya sabes amigo que no hay nada que esta tan mal, tan mal, que no pueda empeorar.

    Todos, creo que sin excepción, nuestros lideres han decidido llevar el ridículo de su vida política al máximo de lo que sean capaces.

    no se dan cuenta que como en el chiste, los ciudadanos les dieron a escoger entre "susto o muerte" y han escogido muerte.

    Abrazos.

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  2. Miguel, la cosa está clara. El PSOE ha ido derivando a PsoE y ahora ya está entrando de lleno en el traje de la nueva UCD.
    Si del PCE en España no quedan ni las brasas, no es descabellado pensar que la nueva ucedé se vaya por el mismo desagüe.

    Salú,

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